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Sentimientos Que Seducen

Como suelo hacer cada semana, visito el café ubicado a pocas calles de mi apartamento. Me gusta venir aquí, es mi lugar favorito. Tiene una pequeña mesa para dos, a su lado está una enorme ventana desde donde puedo observar todo lo que ocurre en la calle.

No suele suceder nada importante en aquel lugar, pero lo que estaba por entrar lo cambiaría todo.

Pocas veces apartó mi mirada de aquella ventana, pero esta vez casi sin querer volteé hacia la puerta y lo que vieron mis ojos fue más que suficiente para olvidar lo que ocurría fuera de aquel lugar.

Yo no diría que caminaba dentro de aquel café, más bien parecía que se mostraba como si de una pasarela se tratara. Cada paso era firme y seguro, no volteaba a ningún lado. Con toda elegancia depositó su figura sobre aquella pequeña silla que estaba a pocos metros de la mía. Dios mío, pensé que más suerte no puedo tener.

No sé qué me impresionaba más si su belleza o su presencia. Si la dulzura de su sonrisa o la tez morena de su piel, su pelo era largo y liso, su mirada tierna con unos ojos que seducen a cualquiera y no te describo sus labios porque puedo pecar, solo te puedo decir que eran muy apetecibles, que decir de su silueta no era la perfección, pero sí lo suficiente para perder la razón y la cordura en una sola noche.

No suelo acercarme a una mujer por más bella que sea, pero esta regla tenía una excepción y esta era ella. No mentiré en decirte que intercambiamos miradas y sonrisas, nada de eso sucedió, aun así decidí acercarme. Las probabilidades de éxito eran escasas, como de igual de escasas era volverme a topar con ella. Era ahora o nunca

Decidí acercarme, unos pocos pasos, fueron suficientes. Le pregunté si esperaba a alguien, a lo que asentó con la cabeza. A pesar de su respuesta, decidí sentarme en frente de ella para este momento. Ya comenzaba a inquietarse.

Permíteme cometer un sincericidio le dije. He calculado las probabilidades de volver a encontrar a una mujer como tú y son una en un millón. No suelo menospreciar las grandes oportunidades que la vida me presenta y esta es una de ellas. Para este momento ya sus gestos se fueron suavizando un poco.

Disculpa la intromisión a tu espacio, pero sería un tonto si no tratara de conocerte note que tomas un café late que aunque me dices que esperas a alguien desde que llegaste no miras tu reloj y tampoco a la puerta señales inequívocas cuando esperas a una persona además estás tan concentrada en tu libro que nadie pensaría que estás esperando a alguien.

Un silencio incómodo tomó su lugar. Al paso de unos cuantos segundos, una suave y leve sonrisa me devolvía las esperanzas, levantó su mirada y me dijo: Se necesita ser un hombre muy seguro para venir hasta acá y hablarme.

Le pregunté su nombre y me dijo: Eso no importa, te dejare algo en claro, aunque hayas tenido el valor de acercarte y hablarme. Eso no quiere decir que hayas despertado mi interés, al contrario, lo mejor que puedes hacer es regresar por donde viniste.

Porque tanta agresividad, respondí y me contestó:

Aunque pareces ser un hombre seguro de sí mismo conmigo, esa seguridad no te servirá de nada. Yo hago mi voluntad, soy capaz de doblegar al que yo quiera. No me importa lo fuerte, guapo o inteligente que te puedas creer, yo sé bien de lo que soy capaz de hacer en alguien como tú.

¿A qué te refieres con eso de alguien como yo?

Un hombre con obvias necesidades afectivas que busca compañía y desea saciar sus deseos carnales, si dicha compañía tiene tanta belleza como la mía, aún mejor, pero déjame decirte que no será mi piel ni las formas de mi cuerpo las que te dominen.

Si lo deseo, puedo despertar sensaciones en ti que no podrás controlar, emociones de las cuales te puedes volver adicto y dependiente, sé manejar a tipos como tú. Así que mejor vete y déjame en paz

La mayoría de los hombres en este punto abandonaría, pero te aseguro que no soy como ellos

Escúchame bien, dijo: tú me ves como la presa y te acercas a mí creyendo ser el cazador, más no sabes que puedo hacerme pasar por la carnada y que caigas como una simple oveja llevada al matadero.

Preguntabas mi nombre, está bien te lo diré, me dicen sentimiento suelo habitar en el corazón de cada humano todos tiene el poder de experimentarme de tener experiencias increíbles conmigo puedo hacer que abandones la razón, la cordura y la lógica que dejes de lado tu propia vida y te dejes seducir por mi voluntad.

Puedo tomar tu orgullo y limpiar el piso con tu autoestima y lo mejor de todo es que pensaras que es amor así de fuerte soy.

Muchos creen que por experimentarme ya saben lo que soy puedo llevarte a los más altos picos de felicidad, pero como montaña rusa bajarte al más profundo vacío de tristeza y soledad. Puedo hacer que rías a carcajadas y llores a montones te puedo llevar de la felicidad a la tristeza en menos de lo que te imaginas.

Puedo hacerte creer, que tu futuro es prometedor e igualmente que no vale la pena vivir solo por el hecho de haberme perdido.

Puedes experimentarme, saber y sentir lo que es un sentimiento, pero muy pocos son capaces de controlarme, de ejercer control y dominio sobre mí.

Soy el sentimiento y estoy seguro de que ya has estado bajo mi control más veces de lo que te imaginas, ya he tomado control sobre tu mente y voluntad y si me apresuras sobre tu cuerpo.

Supongo que por la cara que tienes ya no me ves tan atractiva, hasta puedo pensar que ya me tienes un poco de temor.

Por sentimientos como el amor has entregado mucho de ti y sabes muy bien que no miento, solo recuerda por un momento todo aquello que has hecho y que has dejado que otros te hagan por recibir unas cuantas migajas de cariño y amor por embriagarte de placer y darle rienda suelta al corazón.

Sigue creyendo que tienes el control, sigue pensando que solo es un sentimiento, porque así yo seguiré teniendo el control sobre tu vida.

Después de tal revelación se levantó, dio la vuelta y abandonó aquel lugar. No sabía si quedarme quieto o seguirle, verla marchar, me causaba dolor, quizás ya era demasiado tarde para mí. Me había atrapado con su belleza.

Estoy seguro de que la mayoría no la dejaría escapar, iría tras sus pasos, se dejaría seducir por sus promesas, entregaría su voluntad todo a cambio de compartir sensaciones con ella, de vivir experiencias que pueden ser un escape a la triste realidad que nos rodea.

Así de poderosos pueden ser capaces de doblegar una firme voluntad

No menosprecies lo fuerte que pueden ser los sentimientos, porque te aseguro que es maligno lo que un sentimiento nos puede hacer si dejamos que nos controle.

Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?

Jeremías 17:9